Trataré de probar una idea que pasa por
mi cabeza en estos últimos días. ¿En qué programa de televisión piensas si
describo una serie narrada por un hombre adulto que cuenta sus días de niñez y
adolescencia, en la que también vemos los cambios en la moda a partir de finales de
los sesentas, los conflictos bélicos, la influencia de la dictadura en la vida
cotidiana, la inserción de la televisión en el día a día, las interacciones
sociales en una familia clasemediera? En
realidad espero que la respuesta que haya formulado tu cabeza sea Los años maravillosos, serie
estadounidense transmitida en México en las décadas de los ochentas con
repeticiones hasta el cansancio en los noventas, sin embargo, para que esa
descripción estuviese completa habría que añadirle las peripecias de un
adolescente enamorado y eliminar la dictadura. Efectivamente, no me refería a
Kevin suspirando por Winnie Cooper; sino a Carlos Alcántara, quien en su niñez absorbe
la España de 1968, con el franquismo por delante y las historietas —tebeos en España— en sus manos. Bueno si
pensaste en la versión gringa pues quiere decir que tengo razón: Cuéntame cómo pasó es una copia de la
serie que le dio fama a Fred Savage. Sin embargo acotarlo a una simple copia es
algo que deja muy mal parado al éxito español que lleva catorce temporadas
contra las seis que consiguió lo que en España se conoció como Aquellos maravillosos años.
Cuéntame
—lo
dejamos así porque es el nombre con el que se refieren cariñosamente en España
a esta serie— dibuja de manera puntual el ámbito social de esa España, que a
final de cuentas es un pedacito muy representativo de lo que pasaba en gran
parte del mundo. Vemos cómo una familia vive con el franquismo; con las
devaluaciones; la introducción del nylon y lo que ésto condujo en la moda: las
faldas, las blusas pegadas, los pantalones estrechos, los biquinis, etc.; los
gitanos, la discriminación, el racismo, la educación, el control de la
natalidad, el machismo, la liberación
femenina y muchas otras cosas que no puedo enumerar porque voy en el
capítulo seis de doscientos cuarenta y dos. Por supuesto, planeo verlos todos.
La serie española, con indiscutible
éxito internacional, profundiza cada pedazo momento de la Historia española y lo hace
desde la vivencia de sus personajes, como si estuvieses ahí. Lo más importante es
que comprendes lo que parte de la sociedad vivía. Me parece que esa es la gran
diferencia con Kevin, creciendo con amor,
llamada así en Argentina, pues si bien ésta toca algunos acontecimientos
históricos inclusive metiendo a su personaje principal en una campaña electoral
fallida, nunca logra hacerte parte del acontecimiento puesto que la trama se
recarga en las relaciones amorosas de Kevin a tal punto que lo que la gente que
quien no conoce el final —que me atrevo a asegurar, son la mayoría, supongo— se pregunta “¿se
casaron Kevin y Winnie?” Esa, en definitiva, es la diferencia mayor.
No puedo finalizar este texto sin
elogiar la elección de Cuéntame, tema de la serie del tema de la serie: Cuéntame,
interpretado por Ana Belén y David San José. Está tan pintadita la canción que me hace preguntar si acaso dio pie a la
idea original de la serie. Televisión Española comparte todos los capítulos,
por lo que si alguien se interesa en verla la liga es:
http://www.rtve.es/television/cuentame/capitulos-completos/

