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noviembre 06, 2013

Música on line

Hace aproximadamente unos catorce años descubrí la computación. Mi amiga Lulú me abrió mi primer cuenta de correo en hotmail —que aún conservo— y en los meses siguientes comenzamos a utilizar sin parar ese servicio de chat que al teclear se escuchaba una máquina de escribir y cuando te llegaba un mensaje sonaba el característico "ah-ahh", ICQ, era la neta del planeta. Aprendí a enviar archivos, quitarle el sonido y a la par descubrí Napster.

No sé qué cantidad de música habré bajado, pero me hice de mis primeros discos de Ismael Serrano, completé algunos de Silvio y descurbrí a Daniel Viglietti. Mis amigas y yo nos servimos con la cuchara grande de esa conexión T1 que teníamos a mano y recordamos a Daniela Romo, Enrique y Ana y por supuesto Juanito Farías. Napster, el primer servicio P2P, tenía un espacio para chatear con quien te estaba bajando las canciones o a quien se las bajabas tú. Así conocí a un chico argentino que al igual que yo disfruta de Sabina y con el que hace poco dejé de escribirme. Napster es irrepetible. Las leyes lo prohibieron y... bueno ya sabemos cómo acabó esa triste canción de amor.


El caso es que una década y casi un lustro nos separa de ese bum del chat y la descarga de música (en MP3). Hoy ya ni siquiera quedan rastros de Napster y ICQ perdió tanta fuerza que muchos creen que desapareció. Sigue siendo igual de bueno.

Para la pobre gente postnapster de este veinte trece voy a dejar dos recomendaciones que si bien no se comparan de ninguna manera con el gatito con audífonos seguramente les pueden dotar de cierta alegría que siempre propaga la música.

Spotify. Es una plataforma con la que puedes escuchar música. Puedes hacer, playlist, búsquedas por cantante, canción o género. Cuenta con un espacio donde puedes escuchar radio de algún género preferido. Y por supuesto también te sugiere novedades. Existe la opción de descargarse la app para la computadora, teléfono o tableta. Está la opción gratuita que tiene comerciales y la de paga que te da libertad. Me gustó porque sació mis ganas de escuchar algo más que la música almacenada en mi Walkman o en la PC.

Grooveshark Este es un servicio de música, también en línea, que permite búsquedas por álbum, cantante o canción. Me recordó un poco al gatito porque descubrí versiones de algunas canciones fascinantes. Es muy cómodo, armas tu playlist y sigues trabajando. No consume muchos recursos, aunque como es lógico pues sí algo de ancho de banda.

¿Ares? Jajajaja, ¡cómo creen! Olvídenlo, para mí no es más que un nido de ponzoñosos virus. Me sorprende que lo sigan usando. La gente ha tenido que disfrazar tanto los nombres de las canciones y cantantes que tardas años en encontrar lo que realmente buscas. Lo que sí te descargas son puros problemas. Para buenas descargas mejor usar un torrent pero esa es otra historia por completo.

Y aunque digan que no, claro que sí, sí que te puedes hacer de esas canciones que escuchas on line; pero eso se lo dejaremos a la creatividad de cada quien.

septiembre 25, 2013

Música disidente

La libertad no hace felices a los hombres; sencillamente, los hace hombres.
Manuel Azaña

Dice la Real Academia Española que revolución es un cambio, un giro sobre el mismo eje, el revolverse o revolver, un cambio de instituciones políticas, un alboroto. Pues sí, algo tiene de razón, habría que agregar que al revolver y alborotarse hacemos ruido, alzamos la voz y sobretodo cantamos, cantamos mucho.

Me llama la atención el uso que han dado los grupos mexicanos disidentes —Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), defensa del petróleo, obradorcistas, y tantos otros— a las canciones prohibidas en ciertos tiempos en ciertos países. Hay dos versiones de la canción "Venceremos", una de ellas lleva la palabra fascismo en vez de miseria que canta el grupo Inti Illimani ¿qué versión se eligió para un video de la manifestación de la CNTE? La primera. Venceremos es una canción de protesta chilena, utilizada también en la campaña de Allende, incluso convoca específicamente a Chile y los chilenos; aun así es el alma sonora en este video de una lucha mexicana. 



Otra canción que fue utilizada alguna vez en defensa del petróleo en algún video de una de las mega concentraciones de Obrador en la Plaza de armas de la capital y ahora utilizada en videos de la resistencia de la CNTE es "El pueblo unido, jamás será vencido". Canto emblemático de la caída de Allende, interpretada por Quilapayún, grupo que permaneció en el exilio durante la dictadura chilena. Este video que les dejo es muy interesante pues además de la mencionada canción incluye otra, de anónima autoría, que resalta sobremanera porque fue una de las muchas que surgieron en el 2006, cuando ocurrió la otra gran manifestación en Oaxaca. Navegando en busca de música nacional que fuera utilizada como emblema para estos movimientos encontré una tesis escrita por Violeta Zylberberg en el CIESAS, se llama Cancionero de la resistencia en tiempos del "ya cayó", y pues en este documento hay mucha información al respecto. Lo curioso es que no las conocemos, digo, las conocerán en Oaxaca porque hasta en la radio las pasaban pero no es algo que escuchemos e identifiquemos los del centro del país como símbolo de aquella lucha. 



Ya entrada en gastos, por qué no, me puse a escuchar La Internacional, el himno socialista-comunista(?), bueno, himno del pueblo obrero, prohibido en el franquismo y otros muchos lados y momentos. Descubrí que existen dos versiones en castellano, la europea —léase española— y la hispanoamericana. Confieso que me sorprendió sobremanera el lenguaje de una y otra, mientras la primera inicia Arriba parias de la tierra / en pie famélica legión para los indios pata rajada nos hicieron algo que inicia con Arriba los pobres del mundo / de pie los esclavos sin pan. La verdad me indignó un poco, lo cierto es que no sé si la segunda es una adaptación de la primera o una traducción directa de L'internacionale, —que textualmente no dice ni lo uno ni lo otro, pero en general sí dice ambas cosas por lo que se valen como traducciones, digo yo— pero porqué no podemos tener esas lindas palabras que cabe resaltar, en este caso, no sólo son lindas sino que llevan una carga de lucha o al menos así lo leo yo. Invito a que me contradigas o te sumes a mi lectura a la que añado que me parece que la versión latina no compromete de igual manera a quien canta-esucucha, supongo que los artículos determinados tienen algo que ver. Aquí las versiones del himno.

La europea
 

La hispanoamericana, cantada por Quilapayún


Lo que sí tenemos es todo el folclore latino con canciones como “A desalambrar” o “Trabajo de hormiga” del uruguayo Daniel Viglietti en las que defiende la tierra y el trabajo obrero y que cuando va a otros países como cuando vino a México a abrirle el concierto gratuito a Sabina en el zócalo adapta las letras al país y cambia "Uruguay" por "este país", por poner un ejemplo.



Los españoles por su parte hicieron lo suyo con dignos representantes como Paco Ibáñez que compuso, cantó e hizo famosa su composición “A galopar” o el grupo Jarcha con “Libertad sin ira” (estrenada y censurada ya con Franco muerto), por supuesto Serrat con canciones como “El niño yuntero”, “Para la libertad” y tantas otras. 







Hoy me centré en esta música disiente, claro que hay más, la retomaré en otra entrada más delante, por lo que no concluyo, sólo tomaremos un receso.