Después de la rutina se envolvió en el celofán de los martes y salió de casa.
Al primer bostezo se tragó todo lo visible.
Las poblaciones internas crearon guerras para conquistar el hígado, el corazón y el vaso.
No tuvo opción: vomitó.
Después de todo no olemos tan ácido.
Al primer bostezo se tragó todo lo visible.
Las poblaciones internas crearon guerras para conquistar el hígado, el corazón y el vaso.
No tuvo opción: vomitó.
Después de todo no olemos tan ácido.
